sábado, 28 de abril de 2012

Política, interés de pocos, destino de todos.



   Actualmente, la política en Chile, es un tema bastante odiado por la gente, indistintamente si están a favor del oficialismo. El odio se manifiesta a través de la desconformidad a soluciones requeridas por la gente, como lo son: el desempleo, el alza de impuestos, la educación y la privatización o desprivatización de aquello o lo otro, entre muchas cosas mas. La gente se queja del centralismo de la capital, se quejan de Hydroaysén, el pueblo mapuche y los estudiantes encaran al Estado chileno por sus demandas incumplidas. Y otra vez vuelve a sonar como un eco entre líneas el odio hacía la política.
   Según las estadísticas, una importante cantidad de miles de jóvenes, sobre todo estudiantes, aun no se había inscrito en los registros electorales -Por lo cual, actualmente todos están inscritos automáticamente. Y la respuesta del por qué no hacen valer su derecho de sufragio es tan llena de desgano, apatía y oligofrenia, como: “No me interesa la política”, “la política es una mierda”, “los políticos son todos mentirosos, ladrones” y etc, etc... Así mismo se quejan que en la política chilena están los mismo pijes y rotos de siempre, a los que con todo su ingenio los estudiantes se encargan de ridiculizar, según a quien le corresponda el turno de llevar las riendas del país...

   Considero una inconsecuencia garrafal la de aquellos jóvenes que prefieren no votar en las elecciones. Ya que son capaces de salir a la calle a manifestarse (cosa que está permitido), y a la vez desprestigiar al gobierno actual, -sin desconocer lógicamente que el gobierno de turno debe suplir las necesidades existentes-. Pero la culpa recae no directamente al gobierno, sino a quienes pudiendo votar por otro candidato no lo hacen y aquí aparece nuevamente la frase que se las devolvería de una bofetada: “Porque no les interesa la política”. Si votaran, podrían escoger a quienes ellos estimen conveniente para sus propósitos y así evitarían al resto de la sociedad tantos paralizaciones y marchas weonas.
Y aunque muchos dicen: “No hay ningún político, ni partido que en verdad me represente”, puede que tenga razón. Puede ser que la política, la retorica política chilena, se haya quedado en el pasado y ya no represente a las nuevas generaciones. Tal vez es verdad que a esta política que conocemos se le está acabando el repertorio y cada vez está quedando corta ante los chilenos que no logra capturar.
   Vuelvo a repetir, la culpa es de todos aquellos que creen que la política es inservible, porque entre todos los estudiantes y trabajadores, no han sacado ningún político que los represente o cumpla con los ideales que necesitan para hacer de este país, un mejor país.
   Mientras sigan habiendo individuos no pensantes que crean que la política no sirve de nada; en Chile, seguiremos jugando a una especie de Guerra Fría a pequeña escala con la política existente.

miércoles, 25 de abril de 2012

Gente Weona



   Hoy escuché una frase, que para nosotros los chilenos, es bastante común:  "la gente es weona”, como respuesta a muchas interrogantes que necesitan mayor explicación y análisis.  Por ejemplo, en época de elecciones. Una persona se queja por el exceso de carteles con propaganda en la calle, y reclama en voz alta:
A: ¿Por qué deben poner tanta basura en las calles?
B: Bueno, porque el que tiene mas propaganda gana..
A: ¿Y por qué cree la gente que es mejor candidato el que pone más carteles?
B: Porque la gente es weona.
   Esa misma expresión coloquial puede usarse para justificar todo tipo de comportamientos sociales, ilógicos o extraños.  Dejar los trámites para última hora, caer en el cuento de: te vendo un ipod, dame el dinero y espera que te lo traigo (jajaja).  Conducir ebrio, barras bravas que rompen todo a su paso por “apoyar al campeón” o al perdedor, reenviar cadenas de correo, ver teleseries o realities, vivir por 20 años en el mismo lugar donde cada invierno se inunda, ser parte de una secta, abrirle la puerta a un testigo de jehova, anotar las contraseñas en un papelito pegado al computador o creerle al político de turno.  Todo eso y mucho más, pasa porque la gente es: weona.
   ¿Pero de que forma explicamos que la gente sea "tonta"? 
   Podemos intuir, a modo de explicación, que la misma capacidad de compartir el conocimiento, el lenguaje, es la vía para la transmisión de la ignorancia, o de la “awevonadés” de la que somos parte.  El uso, abuso, y modificación del lenguaje.  Los animales difícilmente podrían calificarse como “estúpidos”, dado que operan fundamentalmente por instinto y éste tiene millones de años de evolución como respaldo.  Hay casos, como los delfines, caballos o algunos primates, donde la inteligencia está presente.  Los animales no tienen un lenguaje real, y por tanto no comparten ni su conocimiento ni tienen comportamientos weones, a diferencia de los humanos.
   Hay una trampa lógica en esto, y es que si bien esa explicación parece verosímil y coherente, en realidad no resuelve nada.  La pregunta: ¿cómo y de qué manera el lenguaje permite que los seres humanos compartan y desarrollen niveles elevados de comportamiento y estúpidos al mismo tiempo?  Es algo de lo cual, aun no existe respuesta o por lo menos, yo no la tengo.  Sin embargo, la gran diferencia entre humanos y animales es el lenguaje ¿hay otro motivo acaso? ¿O nuestro lenguaje es tan imperfecto que crea toda clase de imbecilidades?
   Tampoco podemos limitarnos a decir que los seres humanos más inteligentes hacen cosas buenas y los más tontos cosas malas.  Aunque todos nos sentimos más inteligentes que los demás, todos cometemos actos que para el resto (incluso a veces para nosotros mismos) son tontos.  Creer en brujos, espejos rotos o almas en pena ¿te convierte en un estúpido? ¿Es más estúpido creer en fantasmas que beber alcohol en exceso y contaminar tu cuerpo con droga? ¿Por qué hay personas que creen en fantasmas, personas que se emborrachan cada vez que pueden y que además son expertas en algo?.  Uno puede tener comportamientos sumisos, ceder a la imbecilidad de la masa y al mismo tiempo, ser capaz de desarrollar procesos intelectuales de alta complejidad.  Ningún animal se ofrecería para ser carne de cañón o mártir y explotar junto a un chaleco bomba por una religión, ni esperaría hasta última hora para copular.  No son tan weones.
   Si alguien quiere comentar cuando la gente es estúpida, cuando es malintencionada o simplemente ignorante, y el por qué, es libre de hacerlo.  Definir cuando la gente es weona es parte sustancial del problema.  El instinto de los animales los conduce a una única cosa: asegurar la supervivencia.  La inteligencia humana, en cambio, parece llevarnos justamente a lo contrario...



domingo, 22 de abril de 2012

Envidia



<<Existen dos tipos de personas: los idiotas y los envidiosos. A los idiotas dentro de poco comenzarás a agradarles, pero a los envidiosos jamas>>

   Este tema viene como anillo al dedo en cuanto a lo cotidiano.  Como coloquialmente se dice: “El pasto del vecino siempre es mas verde”. Independientemente del ámbito en que nos encontremos.  Por ejemplo: -aunque no se si sea tanta envidia en realidad-. Hay muchas personas que han leído a Isabel Allende y han terminado amando sus libros.  En lo personal, nunca le he dedicado tiempo a leer algo de su autoría. Mas bien he hecho caso a las criticas.   He evitado esos libros.  Pero el problema es precisamente ese, la critica, que para los seguidores de Isabel Allende, tildan de envidia.   Tal vez si, tal vez no... Aunque no estoy aquí para revelarles si las criticas ácidas tienen razón o si Isabel es merecedora realmente del Premio Nacional de Literatura.   No es mi objetivo.   Pero si el de hablar de los envidiosos, esos que se pueden encontrar en tu circulo de amigos mas cercanos, compañeros de carrera, entre tus vecinos o hasta en tu propia familia (familia? Puaj!!).   Uno muchas veces no quiere ver las cosas desde esa perspectiva y sin embargo, suele ser incomodo y penoso darse cuenta, que los comentarios, criticas y malos deseos provienen de nuestros mismos pares.   Y resulta evidente que a estos personajes la envidia los corroe, porque es sabido que gastan demasiada energía sufriendo con los éxitos y celebrando fracasos ajenos.  Y si hay algo que se envidia en estos tiempos, es el éxito.

   Yo sé que es algo terrible desenmascarar a un envidioso, para algunos uno de los peores pecados capitales, para mi, el solo pensarlo, me produce mucho pudor, vergüenza ajena. Debido a que es un defecto muy dañino y a mi parecer, nadie sería capás de reconocerlo públicamente.
Pero como me viene repentinamente ese trance de omisión de la empatía y de nihilismo en su mas pura esencia en el que todos me importan menos que una mierda, me atrevería a reducir a tal personaje ciego de envidia en la misma bazofia que es.
   Reconozco mis errores, sé que soy resentido o rencoroso y siempre de alguna forma busco la oportunidad de desquitarme, pero envidioso jamas he sido!...
   Es lamentable, porque con los compañeros o amigos uno crea un vinculo cotidiano, en el que llenas horas, días, incluyendo la buena onda, sentimientos fraternales, etc.  Y al defraudarte con su envidia, dejas de relacionarte con aquellas personas y listo.  Pero en cambio cuando esto ocurre en la familia es triste, porque no hay una forma de desvincularse de los familiares.  Solo me queda seguir ignorándolos, ser feliz y solo con eso, hacer sus vidas aun mas tristes y miserables.


   Sigan odiándome, sigan haciéndome sentir importante.

domingo, 15 de abril de 2012

Allende, un gran chileno?


   No hace mucho fui parte de una conversación que la verdad, nunca podría ser un dialogo medianamente civilizado.  El tema era acerca de Salvador Allende.  Yo muy tranquilamente escuché los relatos megalómanos de quienes ven a este señor como un héroe.  Y ante tales convicciones tuve las ganas de explayarme frente al tema, pero pensándolo dos veces no le encontré asunto, debido a que al redundar en lo mismo la conversación se torna tediosa y desagradable.  Por lo mismo decidí hacerlo por medio del blog.  Esta es la idea que tengo.
   Recuerdo muy bien que cuando estábamos cerca del bicentenario, hubo un nombramiento muy interesante que fueron: “Los grandes chilenos”. Donde aparecían personajes emblema de nuestra historia, incluso, donde aparecía el nombre de uno que sin ser chileno fue nombrado dentro de los 10 personajes emblemáticos. Recuerdo nombres como Arturo Prat, Manuel Rodriguez, Victor Jara, Salvador Allende, Pablo Neruda, entre otros.

   Lo curioso de todo esto, es que el “escogido por el pueblo” fue: Salvador Allende. Y lo vuelvo a decir, es raro.   Me intriga la idea que los chilenos tienen acerca de su primer lugar escogido.   Hay mucha gente extranjera que refiriéndose a Allende nos dicen: De la que se salvaron.  Y al respecto, no puedo especular, ni hacer calculo mental de como habrían sido las cosas en Chile si Salvador Allende hubiese seguido al mando. Pero me hago una idea viendo a los países donde mantenían el mismo sistema politico en los tiempos de la "hermosa Guerra Fría", y déjenme decirles que no había nada de rescatable, descente, ni humano en aquellos países, reivindicandose siempre ante la bestialidad con la que actuaban sus adversarios.

   Gente que vivió en Europa del Este, no supo lo que era una Coca-Cola hasta el instante que pudieron escapar de su país. Gente que lleva en sus cuerpos las secuelas del socialismo, algunos mas que otros. Gente que perdió su dentadura (por ejemplo) por no haber dentistas, porque cuando tenían una carie se sacaba la muela sin anestesia, ya que tampoco había.  Estas no son invenciones, son los testimonios de muchas personas que lograron sobrevivir, y que contaron su historia de distintas indoles a través de libros y reportajes.  Gente de Cuba, la URSS, China, Vietnam del Norte y la Alemania Democrática, que en realidad, no tenía nada de democrática.

   Vuelvo a decir, no entiendo el pensamiento de la gente. Hay varios chilenos de izquierda, que les tocó viajar a los países ya antes mencionados y públicamente han dicho en entrevistas de televisión estar defraudados de la causa que trataron de defender en Chile, porque al ver a los demás países, se dieron cuenta que es un sistema que no ha tenido resultados efectivos, no solo de su origen siempre cuestionado, sino también en la practica de este, que siempre lleva al caos y la sublevación de las masas, contradiciendo sus tan buenas y loables intenciones de igualdad, llegando a acciones extremas, que perjudican la paz y los derechos humanos, que en Chile, pregonan en canciones que han hecho sus himnos.

   Pero Allende, es un personaje que obviamente considero, siempre será defendido, desde el mito y no desde esa compleja oscuridad que lo transformó en victima.  Yo creo que ya es tiempo de preguntarse quien era en realidad este señor y lo que en realidad hizo.  De alguna forma resulta conveniente, porque de Pinochet sabemos todo lo malo, ¿y de Allende?.  Lo que sobra es misterio.

   No me cabe la menor duda que Allende llegó a Grandes Chilenos porque la gente voto. ¿Y?...
Acaso la gente sabe quien es en realidad el politico que se atrinchera en el discurso?
¿Cual fue su relación con la KGB y la Internacional Socialista?
¿Hasta que punto fue su ingenuidad o hasta que punto le convenía el Golpe de Estado?.
¿Que habría sido de Chile si en verdad habría cumplido su ideal?.
¿Habrían buenos dentistas?

Después de ver muchos reportajes y de leer muchísimo, me cuesta entender como aun hay gente que considera que Allende es un “forjador”, un "visionario", un “gran chileno” al que debemos honrar.  Entiendo que hay confusión aún, demasiado cuento, demasiados discursos adornados con metáforas e hipérboles, dignas de un gran orador.   Hasta uno mismo de chico se creyó todo el cuento.
Y como bien escuche por ahí: 
Ojalá no sea ahora todo un país que deba convivir dos veces con el mismo error.
Ya que los errores son parte de aprender, pero también de tener siempre claro, que las buenas intenciones nunca son suficientes...