Actualmente,
la política en Chile, es un tema bastante odiado por la gente,
indistintamente si están a favor del oficialismo. El odio se
manifiesta a través de la desconformidad a soluciones requeridas por
la gente, como lo son: el desempleo, el alza de impuestos, la
educación y la privatización o desprivatización de aquello o lo
otro, entre muchas cosas mas. La gente se queja del centralismo de
la capital, se quejan de Hydroaysén, el pueblo mapuche y los
estudiantes encaran al Estado chileno por sus demandas incumplidas.
Y otra vez vuelve a sonar como un eco entre líneas el odio hacía la
política.
Según
las estadísticas, una importante cantidad de miles de jóvenes,
sobre todo estudiantes, aun no se había inscrito en los registros
electorales -Por
lo cual, actualmente todos están inscritos automáticamente.
Y la respuesta del por qué no hacen valer su derecho de sufragio
es tan llena de desgano, apatía y oligofrenia, como: “No
me interesa la política”, “la política es una mierda”, “los
políticos son todos mentirosos, ladrones” y etc, etc...
Así mismo se quejan que en la política chilena están los mismo
pijes y rotos de siempre, a los que con todo su ingenio los
estudiantes se encargan de ridiculizar, según a quien le corresponda el turno de llevar las riendas
del país...
Considero
una inconsecuencia garrafal la de aquellos jóvenes que prefieren no
votar en las elecciones. Ya que son capaces de salir a la calle a
manifestarse (cosa
que está permitido),
y a la vez desprestigiar al gobierno actual, -sin
desconocer lógicamente que el gobierno de turno debe suplir las
necesidades existentes-.
Pero la culpa recae no directamente al gobierno, sino a quienes
pudiendo votar por otro candidato no lo hacen y aquí aparece
nuevamente la frase que se las devolvería de una bofetada: “Porque
no les interesa la política”.
Si votaran, podrían escoger a quienes ellos estimen
conveniente para sus propósitos y así evitarían al resto de la
sociedad tantos paralizaciones y marchas weonas.
Y
aunque muchos dicen:
“No hay ningún político, ni partido que en verdad me represente”,
puede que tenga razón. Puede ser que la política, la retorica
política chilena, se haya quedado en el pasado y ya no represente a
las nuevas generaciones. Tal vez es verdad que a esta política que
conocemos se le está acabando el repertorio y cada vez está
quedando corta ante los chilenos que no logra capturar.
Vuelvo
a repetir, la culpa es de todos aquellos que creen que la política
es inservible, porque entre todos los estudiantes y trabajadores, no
han sacado ningún político que los represente o cumpla con los
ideales que necesitan para hacer de este país, un mejor país.
Mientras
sigan habiendo individuos no pensantes que crean que la política no
sirve de nada; en Chile, seguiremos jugando a una especie de Guerra
Fría a pequeña escala con la política existente.



